¿De dónde salió el Piano?

Escrito por Alexis Estrada

piano cristoforiEl nombre del piano es un apócope de la palabra “pianoforte” esto quiere decir que se ha suprimido el fonema “forte” y nos hemos quedado con la palabra “piano” que es la que usamos para identificar éste instrumento.

Pues bien, estas palabras “piano” y “forte” significan suave (piano) y fuerte (forte) en el idioma italiano y se utilizan para designar intensidades de volumen que en música llamamos matices o dinámicas.

El nombre original de éste instrumento indicaba que el intérprete podía hacer diferentes volúmenes con los dedos según qué tan suave o fuerte lo tocara, pero aunque para nosotros es algo ya evidente en su tiempo fue toda una revolución pues los instrumentos de teclado no tenían un mecanismo que lo permitiera.

El clavecín podía sonar más “fuerte” si anexabas el acoplamiento con el teclado superior o sonar más suave si apagabas las cuerdas con otro mecanismo pero no podías hacerlo con los dedos, es decir podías “azotar” el instrumento y el volumen seguiría siendo el mismo

Si bien en el clavicordio podías hacer ciertas gradaciones de volumen, su mecanismo de percusión (el golpe de la cuerda) es más sencillo con respecto al piano.

Pues bien, podemos meternos en “honduras” respecto a los antecesores del piano y al verdadero inventor pero eso nos llevaría al menos un capítulo de un libro, así pues abreviaremos solo con datos concretos:

La invención del piano moderno es atribuida al constructor italiano de clavecines Bartolomeo Cristofori (1655-1731) y ya se tienen registros de este instrumento en el año de 1700. Él bautizo a su instrumento como “gravicembalo col piano e forte” y éste es su sonido:

Lodovico Giustini fue oficialmente el primer compositor que hizo música para el nuevo instrumento de Cristófori.

Aquí una de sus composiciones.

¿Pues ahora bien, en qué consistió el novedoso invento de Cristofori?

En que a diferencia del clavecín (que es rasgado por una púa) y del clavicordio (que es golpeado por una tangente de metal) el “pianoforte” es golpeado por macillos de madera cubiertos de cuero lo que permite un sonido más suave y sostenido (que no se extingue tan rápido como en el clavecín o el clavicordio) y que tiene un mecanismo de “escape” que hace que el macillo no se quede pegado a la cuerda (porque la apagaría como en el clavicordio) sino que una vez que pega en la cuerda el “macillo” regresa, lo que permite una repetición más veloz de un sonido.

Por supuesto que su propuesta se fue modificando con otros constructores como Gottfried Silbermann que fue el precursor del pedal de resonancia pues introdujo un mecanismo para que los apagadores de las cuerdas se levantaran y al hacer esto la cuerda sigue sonando un poco más de tiempo.

El piano actual es mucho muy distinto a los primeros pianos en cuanto al tamaño de las teclas, la extensión del teclado, los macillos (ya no son de cuero sino de fieltro) etc., etc., pero el principio básico es el mismo, la percusión de la cuerda por un macillo (martinete) y el escape. No sé si el propio Cristofori imaginó su posible alcance y transformación pero es difícil imaginar la música de Chopin, Liszt, Scriabin, Rachmaninoff, Beethoven o Mozart sin el sonido de este peculiar instrumento.

En otra ocasión hablaremos de los distintos pianos que han surgido desde su invención. Les dejo ahora al piano actual en las manos de la virtuosa pianista Yuja Wang. ¡Hasta pronto!

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