Redes sociales en concierto.

Es un hecho: La tecnología está al servicio y cada vez más a la mano de las personas. Estar en redes sociales es lo más normal en estas épocas, ahí es donde compartimos muchos momentos cotidianos y damos rienda suelta a nuestro pensar con la ventaja (o no) de que se puede enterar cualquier persona.

Involucramos a nuestra red social en todas nuestras actividades y por supuesto que entre esas actividades están los conciertos.

Instagram, Facebook, Twitter y otras redes en los conciertos

logos fb t inst

Tomarse una selfie para instagram facebook o twitter en un concierto de rock (por mencionar un estilo) es lo más común pues el sonido que puede provocar los aparatos móviles está lejos de molestar al artista que cuentan con una cantidad de audio que puede ensordecer a cualquiera y que además lo que muchas veces busca este tipo de artista es una visibilidad mediática y tener más fans prácticamente a cualquier precio. ¿Pero esto que funciona en cierto tipo de estilos musicales funciona para otros estilos musicales con características escénicas completamente diferentes?

Mi respuesta es que no y particularmente hablaré de los conciertos que utilizan instrumentos acústicos que no son amplificados independientemente del estilo de música y que son presentados en una sala tradicional de concierto.

Con esto no quiero decir que deben prohibirse o limitarse el uso de la tecnología en otro tipo de conciertos sino de buscar un protocolo en su uso y así sea algo placentero para todos.

En los últimos meses he visto blogs  que defienden a ultranza el uso de las redes sociales en las salas de concierto y también he visto como se interrumpen obras tan bellas donde el artista ha tenido que parar la ejecución de la música porque el sonido del teléfono se ha escuchado más que el instrumento.

Pero puntualicemos:

Los defensores de las redes buscan  que la audiencia tenga una mejor experiencia social  y quitarle lo anquilosado al formato tradicional con una participación más activa y atractiva por parte del público y las administraciones culturales a través de la tecnología y las redes sociales.

Eso me parece excelente. Que haya una mejor experiencia social vaya que si le hace falta a las salas de concierto. Pero…¿y la parte musical? O es que tomándome una selfie, postearla en mis redes sociales y dar mi ubicación en el foursquare para que sepan que estoy en la sala de conciertos fulana me va a ser mejor escucha. No lo sé, pero particularmente no lo creo. Quizás esa sensación de relajación de “romper” el protocolo tradicional haga que se destapen mis oídos o por el contrario haga que mi relajación se convierta en distracción continua para mí y para los músicos.

Bueno pues, ¿y qué hacemos?

No podemos darnos por satisfechos solo con que asista más gente solo para tomarse su selfie, twittear y tener 5,000 menciones si el público no sabe escuchar. Creo que también podemos aprovechar la tecnología para fomentar actividades no solo dentro sino fuera de la sala de concierto, es necesario buscar hacer comunidad no solamente siendo permisivo con el público. Si es necesario brindar una buena experiencia social pero una mejor experiencia auditiva.

¿Tú qué piensas?

 

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